Los valores de nuestra empresa

Nuestra conducta y la gestión de nuestro negocio internacional se guían por cinco valores fundamentales que sirven de base a unas pautas de profesionalidad que tienen un gran peso en todo lo que hacemos, ya que consideramos que conducen a una gestión más efectiva de nuestras compañías participadas y de nuestra propia firma.

Para garantizar el respeto a estas pautas, la compañía está dirigida por un comité operativo presidido por nuestro socio director y formado por otros nuestros socios, que también pueden recurrir a los consejos del Comité Asesor Europeo. Las decisiones de invertir o no en una empresa se toman en un comité de inversiones, formado por los socios más experimentados de nuestra compañía.

Nuestro objetivo último es ser la gestora internacional de capital riesgo preferida de los inversores allí donde operamos y trabajamos para conseguirlo aplicando cinco valores clave a la forma en que Bridgepoint trabaja y piensa:

Integridad

Nos hemos impuesto un alto nivel de conducta ética y profesional con la que llevar a cabo nuestros negocios, concretamente en nuestro trato con los inversores, las compañías participadas y los miembros de nuestro equipo.

Trabajo en equipo

El trabajo en equipo es fundamental en todo lo que hacemos. Actuamos con humildad y con el debido respeto a las contribuciones de cada uno, anteponiendo siempre los intereses de nuestros inversores y de la firma a los de las personas.

Criterio

Aplicamos nuestro criterio buscando siempre lo mejor para los inversores y para la firma y nos esforzamos por tomar decisiones inteligentes sin prejuicios, aprovechando la experiencia colectiva de la firma.

Amplitud de miras

Ponemos amplitud de miras en todo lo que hacemos, tomándonos el tiempo necesario para entender los problemas y comunicando de manera apropiada.

Meritocracia

Somos conscientes de que nuestros profesionales son un activo clave. Fomentamos una ética del trabajo basada en la excelencia en la que puedan prosperar el talento y la capacidad y en la que el progreso profesional se basa en el mérito personal.

Requerimos un alto grado de buen gobierno corporativo y observancia de valores éticos en nuestra propia empresa y en las empresas en las que invertimos